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Talleres de mapeo humanitario en Mocoa, Putumayo, Colombia

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Dando continuidad al trabajo de la Unidad de Mapeo Humanitario (UHM) en los primeros días de la emergencia en la ciudad de Mocoa, un tallerista de la Fundación OpenStreetMap Colombia se trasladó a esa ciudad para desarrollar actividades de información en emergencias. Para ello se contó con el apoyo de Andres Mendoza de la oficina de Sistemas de Información Geográfica (SIG) de la Gobernación del Putumayo.

Taller 1. SIG Putumayo

Se desarrollaron en total dos talleres, el primero el día 25 de abril de 2017 entre 5:00pm y 7:00 pm en las instalaciones del SIG Putumayo, donde participaron 15 personas cuyas labores están relacionadas directamente con el manejo de SIG y el trabajo de movilización e información a nivel comunitario, entre ellos, Corpoamazonia, Oficinas de participación comunitaria y planeación de la Alcaldía de Mocoa, líderes y lideresas de la Asociación de Juntas de Acción Comunal del municipio y representantes de la JAC del barrio El Progreso.

El taller tuvo como objetivo conocer las necesidades de información y comunicación que presentan los participantes en la nueva etapa de reconstrucción despues del evento y brindar algunas herramientas prácticas que puedan ser de utilidad para responder a dichas necesidades.

Así el taller inicio con una conversación alrededor de preguntas definidas previamente cuyas respuestas se resumirán al final de este artículo. Una vez hecha la introducción y la conversación exploratoria se pasó a un segundo momento en que se inició con la socialización de la labor el historia de las comunidades OpenStreetMap Colombia, Brigada Digital y Kitum.org. También de las herramientas que han desarrollado como los mapas pre y post desastre, el monitor ciudadano de reportes, entre otros.

A través del uso de celulares se hace el ejercicio de compartir la ubicación geográfica actual del usuario haciendo uso del GPS del dispositivo móvil celular y la opción de compartir ubicación de la aplicación Whatsapp. De esta manera se pudo intercambiar reportes entre los asistentes que incluian la ubicación del emisor.

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Con este ejercicio se encontró que dicha aplicación emplea el mapa base de google, frente a lo cual surgieron preguntas como por qué el nivel de detalle no es suficiente y si se podría modificar dicho mapa. Estas preguntas permitieron profundizar la reflexión acerca del acceso a los datos abiertos, las licencias de acceso libre al conomiento y la filosofía y licencia de osm.org.

A continuación se trabajó con la herramienta FieldPapers. Se llevó al grupo una impresión a color del atlas generado con esta herramienta con la cual los participantes aportaron al mapa base de OpenStreetMap identificando y corrigiendo nombres de lugares en el área cercana al barrio El Progreso, como la JAC de ese barrio, el SIG de Putumayo, el parque de las guitarras. Todo esto se hizo mostrando en vivo la imagen aérea y el trazado en la aplicación JOSM.

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Se compartió con algunos de los usuarios, la aplicación Mapillary, copiada de forma directa por transferencia de datos con bluetooth, encontrando que esta forma de intercambio de archivos ya es conocida entre ellos. Con ellos se mostraron algunas fotografías de campo.

Finalmente, se socializaron algunas de las piezas comunicativas elaboradas por la #BrigadaDigital y la herramienta http://monitor.kitum.org del colectivo Kitum.org con las cuales se orientó a los veedores comunitarios participantes para descargar la aplicación ushahidi y se pudo hacer el reporte de la jornada de capacitación directamente desde el móvil celular de una de las participantes, logrando validar, completar y visualizar el reporte en la plataforma.

Se entregó el mapa impreso en plotter del estado pre desastre de Mocoa elaborado por la comunidad OpenStreetMap Colombia

Taller 2. Recorrido y taller en la vereda San Antonio

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Recorridos en campo y toma de fotografías con Mapillary en la zona urbana y rural de Mocoa

El día 26 de abril entre las 7am y la 1pm se llevó a cabo el recorrido hasta la vereda San Antonio, la conocida en el contexto de la emergencia como la zona cero, el primer centro poblado en el área rural de Mocoa que fue impactado por la avenida torrencial y flujo de detritos que afectó a este municipio. El taller fue posible gracias a la gestión de Jhon Jairo Rodríguez del Colectivo Alas, de avistadores de aves de Mocoa, quienes en calidad de voluntarios en atención a la emergencia estuvieron acompañando y entregando algunas ayudas recibidas a esta comunidad. La actividad donde también se contó con la participación de Andres Mendoza del SIG Putumayo tuvo como preámbulo una visita a los miembros de la JAC del barrio Los Pinos, donde su presidente y un asociado pudieron compartir el ejercicio que han venido realizando con el levantamiento del censo del barrio y el mapa con la ubicación de las viviendas, dicho mapa elaborado a mano fue digitalizado usando la aplicacióno Autocad, herramienta que domina el señor Rodolfo Jurado, quien se encuentra adelantando estudios técnicos en diseño gráfico. Posteriormente se facilitó el enlace entre la JAC y el SIG Putumayo con el fin de apoyar técnicamente y se socializó la experiencia de la FOSM con la georreferenciación de censos poblacionales.

El taller contó con la participación de aproximadamente 20 personas provenientes de las veredas San Antonio y Campucana. Con ellos fue necesario dar claridad en los alcances de la actividad que no tuvo ninguna vinculación oficial con las entidades de respuesta, que está enmarcada en el componente de información en emergencias.

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En la conversación sostenida con la comunidad se abordaron los diferentes ritmos y escalas de tiempo, provocando un ejercicio de memoria colectiva a través del cual la comunidad recordó que históricamente la zona ha sido afectada por deslizamientos y avalanchas, de las cuales reconocen al menos dos en 1948 y otra en 1976 aproximadamente. El espacio permitió que Andrés Mendoza, de forma didáctica explicara la historia y características geológicas de la zona, cómo región antígüamente hizo parte del océano, que la conformación actual del territorio proviene del flujo de detritos, cuyos vestigios pueden ser rastreados en la zona.

Así mismo, la FOSM socializó el mapa pre desastre elaborado por la comunidad OSM, entregando una copia a la representante del comité ambiental de la JAC San Antonio.
A propósito de la entrega del mapa se pudo conocer la gran necesidad de información por parte de todos sus integrantes pues la comunidad manifestó que se han solicitado a las autoridades las herramientas y la información necesaria para hacer gestión comunitaria del riesgo sin obtener respuestas claras, incluso cuentan con la copia de una fotografía aérea en papel que obtuvieron después de gran insistencia a la institución que la custidiaba en una visita a la comunidad.

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Por otro lado, la comunidad de la vereda Campucana refiere como necesidad la reactivación de la actividad económica principal que es la producción de panela, que se encuentra suspendida desde el evento y el conocimiento que se tiene de la afectación en la plaza de mercado de Mocoa, lugar donde principalmente se comercializaba este producto. Siendo una actividad central, los ingresos de todas las familias se han visto afectados.

Después de aclaradas las dudas de los participantes se llevó a cabo un recorrido para mejorar la precisión de la información en el mapa con ayuda de papeles de campo Field papers de la vereda San Antonio . Los integrantes de la comunidad precisaron los nombres y ubicación de una parte de la infraestructura vital comunitaria y recibieron el atlas completo de la vereda impreso en papel para que puedan continuar con la labor de completar el mapa. Se estableció el contacto para el envío de las fotografías del mapa cuando este haya sido completado y la devolución del mapa más detallado con el trabajo de la comunidad a través de los integrantes del colectivo de avistadores de aves.

También se hizo registro fotográfico con Mapillary

Preguntas y respuestas formuladas durante la visita de campo a Mocoa:

– ¿Cuáles son las tareas en las que se están encontrando funcionarios de instituciones y líderes-lideresas de las comunidades de base?
La principal tarea que han tenido en común ambos actores han sido la difusión de información clave y el levantamiento del censo oficial de la población afectada. Frente a esto manfiestan los líderes que el censo oficial de personas a incluir en el Registro Único de Damnificados fue muy rápido, recopiló poca información y presenta un subregistro desde su punto de vista, pues muchos se encontraban buscando a sus familiares y no prestaron atención al registro que se estaba levantando, por lo cual las JAC se han dado a la tarea de levantar por su cuenta censos poblacionales de los habitantes de sus barrios antes de la emergencia y de ellos, quienes y qué tipo de afectaciones tuvieron.

De otro lado, las comunidades, la red de mujeres, la red de cabildos y comunidades indígenas y las JAC se han dado a la tarea de activar ollas comunitarias, grupos de solidaridad que han acogido en albergues informales en casas de familia a hogares afectados, así como han asumido la admnistración de ayudas humanitarias recibidas oficialmente de l Estado así como de grupos de voluntarios que ha llegado espontáneamente. Se han organizado comités para distribuir tareas.

En la actualidad también se están conformando veedurías ciudadanas a la respuesta Estatal para la reconstrucción que han unido a grupos existentes como jóvenes, redes preexistentes como dignidad por Mocoa, rede de avistadores de aves, entre otros.

– ¿Qué herramientas están usando para cumplir esas tareas?

Para el censo oficial las instituciones, especialmente la UNGRD usó su propio instrumento que en opinión de algunos participantes adoleció de información que pueda resultar de interés e incluso utilizable en etapas posteriores. En cuanto al medio de registro, se llevó a cabo en papel dada la falla en el sistema energético por la destrucción de la subestación elétrica del departamento del Putumayo que se encontraba en el cauce del río.

Las comunidades han comenzado a registrar su autocenso con ayuda de listados en papel y algunas JAC (como se comprobó posteriormente en una visita de campo a la JAC del barrio Los Pinos) ya reestablecido el sistema de distribución de energía elétrica han usado hojas de cálculo en un equipo portatil.


– ¿Qué dificultades están encontrando en el cumplimiento de esas tareas?

En conclusión se halló que la información no está disponible para las comunidades, lo cual genera una dependencia de la información institucional, que en algunas ocasiones no es confiable en todo sentido y tampoco es accesible a la comunidad para tomar decisiones.

En este proceso de atención a la emergencia se ha evidenciado que las JAC tenían sólo los datos de sus afiliados pero no de toda la población del barrio y que las instituciones cuentan con datos que la comunidad desconoce así como las instituciones pueden desconocer información que la comunidad puede tener. La información relevante no estuvo disponible y fue necesario levantarla desde cero en el primer momento.

– Cómo han llevado a cabo las tareas?

Las instituciones establecieron el contacto con asojuntas y las redes existentes como las de mujeres y a través de los líderes y lideresas comenzó un trabajo de recopilación de información.

– Cuánto han tardado en cumplir dichas tareas?

Las labores de organización autónoma fueron casi inmediatas pues la población de Mocoa se reconoce como muy solidaria. Muy pronto se vieron grupos de personas y familias interesados en apoyarse mutuamente, funcionarios de otras instituciones se movilizaron como voluntarios para apoyar los censos, población de la zona rural que no resultó afectada se acerco a la zona urbana con alimentos.

Los autocensos han sido más lentos por la priroización de las acciones urgentes y por la dispersión de algunos pobladores.

– ¿Qué tan estratégica o vital es la información que se ha recolectado?

Las comunidades a través de los autocensos manifiestan que la fuente de información que ellos representan es fundamental para la reconstrucción y para completar el censo inicial de la UNGRD. Manifiestan que la mangnitud de las víctimas puede ser cuantificada más precisamente por ellos mismos, que las afectaciones pueden ser cuantificadas con más detalle pues el censo no se centro en la población indirectamente afectada como los comerciantes que a pesar de no haber perdido sus casas o locales perdieron todo su capital invertido.

– ¿Se está recolectando información para las necesidades actuales exclusivamente y/o para necesidades futuras?

La información puede servir para la etapa de reconstrucción

– ¿Quién define las herramientas a usar y cómo se apropia la comunidad de ellas?

Las instituciones y las comunidades han definido el uso de sus propias herramientas. Presentan necesidades recientemente evidenciadas como la correlación entre los hogares afectados y la ubicación de sus viviendas, pues la afectación fue de tal magnitud que no es posible reconocer la ubicación de los inmuebles a simple vista. Había mucha informalidad en los barrios afectados, no sólo en las nuevas construcciones sino también en las mejoras hechas, por ejemplo, si hubo un permiso para construir un piso, muchos hogares construyeron 3 pisos, dada la cultura de no adscripción a las normas, la debilidad en el seguimiento y control por parte de instituciones en el país, entre otras.

Conclusiones:

  • Ha habido una gran desinformación lo cual ha provocado inquietudes y rumores acerca del destino de los recursos recibidos por el Estado para la atención de la emergencia y la reconstrucción de la ciudad, además del riesgo de corrupción latente por la falta de transparencia en la información.
  • Las comunidades pueden generar autónomamente sus censos georreferenciados con enfoque preventivo y actualizarlos con herramientas que sean interoperables y estandarizadas para el uso por parte de instituciones cuando sean requeridas.
  • Poner a disposición de la comunidad las imágenes pre y posdesastre de Mocoa como recurso en internet y fuera de internet para uso en la comunidad en contextos con baja o nula conectividad aporta al empoderamiento.
  • La información clave para la reconstrucción está en las manos de la comunidad y las herramientas de la comunidad de voluntarios puestas a su servicio pueden potenciar ejercicios como los de veeduría ciudadana, comunicación en emergencias y gestión comunitaria del riesgo.

Activación humanitaria #TodosenlaFrontera: Memorias de una vivencia para que se unan todas las vivencias

Foto cortesía: BBC.CO.UK

Por Claudia Aparicio @claudiaparicio y Luis Miguel Sánchez @kublaykan

El miércoles 19 de agosto de 2015 se presentó el hecho más visible de una cadena de acontecimientos de tensión entre los Estados Colombiano y Venezolano. Los ciudadanos y ciudadanas de ambos países, no sólo vieron cómo se afectó la movilidad por la zona de frontera, también experimentaron la separación de sus familias, que se habían conformado con personas originarias de ambas naciones.

Los 23.738 [1] colombianos que, según cifras oficiales al momento de cerrarse la cuenta sistemática de los casos, resultaron desplazados forzadamente por la decisión de las autoridades venezolanas entre ese 19 de agosto y el 25 de septiembre de 2015, salieron de sus casas del lado venezolano por el temor que generaron los drásticos operativos contra las 1.714 familias que fueron deportadas por el gobierno de ese país. Así, el efecto dominó que provocó este hecho tuvo consecuencias en el proyecto de vida de estas familias y comunidades que aún están por estudiarse. La justificación promulgada por el gobierno venezolano fue la presencia de grupos neoparamilitares que perturbaban el orden público en las zonas de frontera y el auge del contrabando que pone en mayores aprietos a la economía del vecino país. El desarraigo que muchos colombianos habían sufrido por el éxodo hacia el oriente de la serranía del Perijá que generó el conflicto armado y la violencia sociopolítica en Colombia desde hace más de 3 décadas atrás, se repitió generando revictimización en muchos de ellos.

Esa es parte de la historia pública que extensamente se documentó en medios de comunicación, pero otra arista de esta historia se gestó a raíz de esta emergencia humanitaria. Fue la movilización de voluntarios que quiso sumarse a las voces de alerta y solidaridad que se hicieron sentir en medio de la llamada “crisis fronteriza”. Esta narrativa busca aportar a la memoria de ese proceso de movilización social.

El grupo de voluntarios de #BrigadaDigital colombia se vinculó a través de las redes sociales a la discusión sobre la emergencia casi al ritmo de los acontecimientos.

Aunque no fueron los primeros mensajes que surgieron llamando a la movilización, sí pueden considerarse los primeros que evidenciaron una intención concreta para iniciar una acción coordinada de respuesta a la situación que emergió en crisis. El grupo de activistas, entusiastas y gregarios comunicadores empíricos y profesionales que hacen parte de la #brigadadigital comenzaron a intercambiar impresiones, entre ellas se destacan estos los trinos del 26 de agosto de 2015:

Ciclo vital de la activación

En total, la respuesta a esta situación humanitaria tuvo la misma duración que la etapa urgente de la emergencia humanitaria.

https://twitter.com/hashtag/TodosEnLaFrontera?src=hash

Una vez los comentarios tomaron fuerza, los brigadistas contando con las experiencias pasadas plantearon claramente la intención de levantar un mapa interactivo que ilustrara la situación. Desde las inundaciones de 2010 y 2011 los voluntarios habían empleado la herramienta USHAHIDI para georreferenciar eventos, sin embargo por la respuesta surgida en esa nueva situación parecía que no todos estaban de acuerdo en la estrategia ni las herramientas a emplear por el riesgo de seguridad física que suponía promover el reporte de violaciones de Derechos Humanos por parte de los ciudadaons ubicados en territorio venezolano.

Históricamente algunas de las iniciativas basadas en esta herramienta no han dado los resultados esperados, pues una movilización que emplea herramientas digitales requiere una amplia apropiación por parte de la ciudadanía, lo cual no ha sucedido en todos los casos, de hecho, el mismo colectivo de Ushahidi ha creado un mapa para dar cuenta de las plataformas que a pesar de sus buenas intenciones no han tenido el uso que sus creadores esperaban (Ver también el artículo sobre Dead ushahidis. ¿Por qué? muchas razones estarán de fondo: no lograron conectar con las necesidades o prioridades de la situación, no se enfocaron en movilizar a un grupo específico de ciudadanos o no comprendieron las características de los grupos que interactúan en las redes sociales, entre otras muchas razones que será necesario analizar.

De esta manera, un grupo de brigadistas optó por iniciar la recolección de datos emitidos por twitter, eventos reportados por ciudadanos desde los múltiples lugares donde se gestaba la situación de emergencia humanitaria en la frontera colombo venezolana, con el fin de hacer curaduría de ellos y usarlos de forma directa para entregar información que se considerara de interés para entidades públicas, organizaciones y grupos de respuesta que se estaban conformando a lo largo de la frontera.

¿Cuáles fueron los pasos a seguir?

  1. Se hizo uso de la plataforma de inteligencia artificial aidr.qcri.org (código de la tarea en la plataforma 57100427URIIU5B).
  2. Se conformó rápidamente un equipo base que entró en contacto con StandbyTaskforce y Crisis Mappers, otro colectivo reconocido a nivel internacional por haber participado exitosamente en la activación de voluntarios para emergencias de todo tipo. Dado que esta plataforma está en etapa de pruebas la conversación con sus administradores facilitó que ellos activaran una instancia de recolección de datos donde los voluntarios pudieron clasificar los mensajes con base en dos grupos de categorias definidas por el equipo base.
  3. Fue necesario hacer la traducción de las categorías a inglés para que el equipo de administradores comprendiera el sentido de las frases y también los ciudadanos de otros países que quisieran vincularse como voluntarios en la iniciativa.
  4. https://docs.google.com/document/d/14I5PoFQMFNFVj779e6R36sINb9GoO3887QsCRn94lrc/edit?usp=sharing

Se procedió a crear las instrucciones para los voluntarios:

https://docs.google.com/document/d/1NxAJD3uWh4U32asRR6UYTiYNLJFdA6wJQlNP3lG8jsM/edit?usp=sharing

5. Se invitó a la #BrigadaDigital y a la ciudadanía en general a participar de una forma muy sencilla: se ofrecía un link al cual se debía acceder para clasificar una serie aleatoria de mensajes, filtrando los que fueran más relevantes según los criterios de clasficación elaborados. El sistema de inteligencia artifical usaría las decisiones humanas para filtrar por su cuenta los mensajes restantes.

¿Cuáles fueron los resultados?

Después de filtrar los mensajes  a través de la plataforma , se obtuvo cerca de 100.000 mensajes con algún nivel de relevancia que fueron emitidos en el contexto de la emergencia, la herramienta comenzó a fallar, la clasificación hecha por los voluntarios no quedó incorporada en la base de datos, lo cual no permitió terminar la tarea de clasificación, vital para la activación, que pretendia entregar información relevante. Cuando se solicitó el apoyo de los administradores de la plataforma para resolver este inconveniente, no se obtuvo la respuesta esperada, de hecho, después de un tiempo, las personas de contacto quedaron en silencio dejando al equipo base encargado en un limbo entre la necesidad de concluir la tarea avanzada y un grupo de voluntarios que esperaban ver el resultado de su trabajo.

Finalmente, la situación después de 15 días de activación cambió y la gestión de información por parte de entidades como OCHA demostró que posiblemente la información proveniente de fuentes ciudadanas a través de las redes sociales no estaba siendo usada como relevante, pues existían equipos oficiales de respuesta que hacían  evaluación de daños y análisis de necesidades en terreno.

Como resultado de este ejercicio se obtuvo al final de una semana de clasificación una base de datos recopilada y curada que se pone en dominio público, Aquí los datos https://drive.google.com/file/d/0B-8jFVSGx8h-T0hyVGVYRHF3ZTQ/view?usp=docslist_api

Logros de esta activación:

– Si bien no se puede concluir que hubo una movilización, sí se contó con la participación de un grupo de ciudadanos que hicieron curaduría de la información proveniente de redes sociales (twitter) para construir una base de datos que puede ser accedida para análisis posterior.

– Se puso en acción un grupo heterogéneo de personas con saberes y habilidades, quienes aportaron elementos de análisis para construir unas categorías de clasificación de la información que tuvieran relevancia frente al contexto en que se presentaba la emergencia.

– La respuesta fue relativamente rápida logrando en la etapa de inicio de la emergencia una acción concreta basada en la obtención de información.

– Se valoró como fuente primaria los reportes ciudadanos en las zonas afectadas.

– Se implementó a la práctica una nueva herramienta basada en inteligencia artificial.

Desaciertos y aprendizajes:

  • No se logró involucrar masivamente a ciudadanos del lado venezolano para identificar violaciones de Derechos Humanos que complementarán la información disponible en medios de comunicación y la atención de humanitaria desplegada en la frontera. No se pudo establecer una comunicación fluida con los colectivos de comunicación en el vecino país u organizaciones en defensa de los Derechos Humanos, hecho que representa un reto para la construcción de capacidades de cara a futuras emergencias.
  • No se contó con una comunicación directa y fluida con las instituciones encargadas de ofrecer respuesta en Colombia y tampoco se logró conectar con las necesidades de respuesta en el manejo de información, en parte por la falta de otra información de valor complementario a la ya disponible.
  • Faltó concretar un producto de información de forma rápida. De ahí la necesidad de documentarlo. No es suficiente el trabajo en redes sociales, hay redes naturales y presenciales que están activas, el entorno virtual es sólo una representación de ellas.
  • No es suficiente la intención de ayudar, debe haber una lista de chequeo que permita confrontar los problemas y sus dimensiones frente a las diferentes herramientas disponibles para emplear y no al revés.
  • Debe haber criterios claros y escenarios de prueba instalados para la preparación, despliegue y evaluación de una emergencia, un fin específico para la misión con el objeto que la ciudadanía pueda vincularse adecuadamente.  Muchos ciudadanos no se vincularon por estas deficiencias al no saber exactamente para qué era importante su ayuda y los que sí se vincularon experimentaron desmotivación al no encontrar un  resultado concreto de su apoyo.
  • Se comprende que los problemas y sus dimensiones son los que deben moldear las herramientas a emplear y no al revés.
  • Debe haber un trabajo de colaboración con equipos externos pero no es estratégico llegar a depender de tecnologías o grupos con los que no se tiene establecido un acuerdo de voluntades previo, lo cual afecta la autonomía de la iniciativa.

Referencias

[1] https://www.humanitarianresponse.info/en/system/files/documents/files/150925_informe_de_situacion_no_9_situacion_de_frontera_final.pdf